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El campeonato sí se mancha

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velez campeon clausura 09

TORNEO CLAUSURA 2009 /// ULTIMA FECHA por Ariel Pereira

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ay veces en las que dan ganas de contradecir a Diego Armando. Si bien, la genial frase del actual entrenador de la selección es una de las que más simples y destacadas para referirse a este deporte, hay ocasiones en las que uno se pregunta si la pelota de verdad nunca se mancha. Entonces empiezan a merodear en la cabeza recuerdos, anécdotas o cualquier tipo de situaciones que vivimos en el fútbol argentino. Ayer, sin dudas, se dio una de esas circunstancias de las que hablamos, que hoy nos hacen dudar y que seguramente quedarán en la retina de todos los que pudimos vivir esas extrañas 3 horas que duró esta final entre Vélez y Huracán.  Hay tanto para decir que se hace difícil saber por dónde empezar. Empezamos por contextualizar un poco. Huracán era puntero y llegaba a la última fecha un punto arriba de su inmediato perseguidor Vélez y que, por obra del fixture, sería el último rival a vencer en la carrera al campeonato. En ese contexto se jugó un extraño partido en el que el primer tiempo se extendió hasta el minuto 74 y el segundo hasta el 59. Primero fue el granizo el que paró el partido, después una serie de inconvenientes que se suscitaron poco después de que Maxi Moralez ponga el 1-0 para el local a solo 8 minutos del final. Desaparecieron las pelotas y ahí comenzó la desesperación y la locura de la gente de Huracán que sintió este hecho como si fuera la gota de agua que rebalsó el vaso. Porque lejos estuvo de complicársele el partido a un impresentable Brazenas luego de sus constantes, decisivos y malos fallos arbitrales que de a poco fueron llenando dicho vaso en cuestión. Pareció increíble la entereza que tuvieron los jugadores de Huracán para no desesperarse psicológicamente luego de que el árbitro invalidara un gol legítimo a Domínguez en el primer tiempo, luego de que obviara una clara falta de Otamendi que hubiera significado una segunda amonestación para el central local, y luego de que Larrivey cometiera una dura y clarísima falta sobre el arquero Monzón en la jugada del gol de Moralez. Entonces, con estos tres atenuantes, uno se pregunta: ¿estaba preparado Brazenas para dirigir un partido de tal envergadura?. La respuesta es clara: No. Y si bien el mayor perjudicado fue Huracán, el árbitro también se equivoco en fallos en su contra, por ejemplo al no sancionar el penal de Arano a Cubero en una falta que era merecedora de tarjeta roja y posterior expulsión del volante de Vélez por reaccionar con un golpe sobre su agresor.

La sensación entonces fue clara, a Huracán lo perjudicaron y por eso perdió el campeonato. Pero esa, si bien fue la principal e ineludible causa, no fue la única. Porque si vamos a lo estrictamente futbolístico, Huracán no fue el de otras veces mientras que el emergente campeón continuó con la línea de juego que había mostrado en mayor o menor medida en las 18 fechas anteriores. Huracán jugó un buen partido en mitad de cancha, continuó con los groseros errores defensivos que siempre tuvo -producto del empecinamiento hasta al hartazgo de Cappa en salir jugando sin reventar la pelota-, y no pesó en el área rival. Pareció salir a buscar el punto y ver si de contra conseguía una mínima diferencia que hubiese sido determinante. Y era lo lógico, porque era lo que cualquiera hubiese entendido como correcto y fue lo que Cappa diagramó para este partido, aún contradiciendo los ideales que dice defender el entrenador por lo menos de palabra. Arriba no pesó. A Pastore se lo notó falto de responsabilidad para conducir un equipo sin idea ofensiva y recién con los espacios lógicos del segundo tiempo pudo conectarse con De Federico y llevar algo de riesgo al arco de Montoya ya que, hasta ahí, lo más importante del Globo había llegado de pelota parada. Vélez sí fue el de siempre y hasta tuvo los problemas de siempre. Mostró una defensa fuerte como todo el campeonato, un medio con altibajos de rendimientos y una delantera que se las arregla como puede. Vélez no fue más que lo que mostró ayer en el resto del campeonato. Tuvo orden, sacrificio, empuje y una pizca de suerte, y con ese conjuro se las rebuscó para obtener los merecimientos (aunque mínimos) para llevarse el campeonato más allá de la desastrosa tarea de la terna arbitral.

Y ni premio consuelo tuvo Huracán. Porque no solo se quedó sin campeonato sino que además, tampoco pudo conseguir una plaza para disputar la Copa Sudamericana. Es que el Sábado ya se le habían acabado las expectativas debido a que San Lorenzo y Tigre se habían asegurado las dos plazas que restaban definir. San Lorenzo se impuso 3-0 sobre Argentinos y Tigre derrotó por el mismo resultado a Banfield con el sur del Gran Buenos Aires. Pero esto no era lo único que quedaba por resolver en este Clausura. El domingo, en la previa de la gran final, Gimnasia se salvó del descenso directo al ganarle por 2-0 a un Gimnasia Jujeño ya descendido, gracias a dos errores groseros del arquero del equipo del norte. Por ende, el que no tuvo la misma suerte fue el San Martín tucumano que con su derrota 2-3 ante Lanús (dos goles de Sand para quedar como goleador del torneo con 13), decretó su futuro en la segunda división del fútbol doméstico.

El resto fueron solo 5 partidos sin importancia para cumplir con las obligaciones del fixture. Casualidad o no, de los 5 partidos sin relevancia 4 fueron de equipos grandes como Boca que ganó 3-1 en Santa Fe a Colón, Racing que ganó 2-1 a Newell´s en Avellaneda, River que se despidió con derrota 1-2 ante los suplentes de Estudiantes en el Monumental (exquisita definición de Calderón en el primer gol) e Independiente que había cerrado la peor temporada de su historia con un empate 1-1 ante Arsenal en Sarandí. El quinto de estos partidos fue el de Rosario Central que jugó pensando en la promoción y perdió 0-1 ante Godoy Cruz en el Gigante de Arroyito.

Resumiendo la temporada: Boca (Apertura) y Vélez (Clausura) los campeones. Lanús, Vélez, San Lorenzo y Tigre clasificados a la Copa Sudamericana por puntos y Boca y River por invitación. Gimnasia de Jujuy y San Martín de Tucumán descendieron al Nacional B y sus plazas serán ocupadas por Atlético Tucumán y Chacarita en la temporada 2009/2010. A nivel nacional sólo falta definir las promociones entre Gimnasia y Atlético Rafaela, y entre Rosario Central y Belgrano; mientras que en el plano internacional resta que Estudiantes dispute la final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro.

ARIEL PEREIRA

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