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"Ya no se juega por amor a la camiseta"

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El potrero, los jugones, el mete gol entra, el 25...las ilusiones, los sueños, la diversión, la expectativa, el disfrute, el deporte, han pasado de moda. Dicen, y a uno le cuesta aceptar, que el profesionalismo al fin triunfó, que el negocio está ante cualquier sentimiento de colores o por lo amor al fútbol en sí mismo.

Barón Pierre de Coubertein, fundador de los Juegos Olímpicos modernos defendió a ultranza el olimpisimo y el amateurismo ante todo. Pero su legado no fue suficiente para concientizar o bien advertir los males que el dinero traería al deporte. La década del 20 trajo consigo a Argentina el llamado "amateurismo marrón". Al no ser legal, el dinero pasaba por debajo de la mesa para la compra, venta y préstamo de jugadores. El profesionalismo no se hizo esperar y llegó en la década siguiente, avanzando rápidamente año a año. En los setentas un reconocido periodista argentino, casi como un visionario, advirtió sobre las terribles consecuencias del negocio como factor principal dentro del deporte, con frases como "al fútbol profesional se lo salva desalentando su materialismo" o bien "al fútbol de hoy le faltan tres cosas, dirigentes, decencia y wines". Pero como el mismo predijo su legado no serviría para nada.

Luego de esta introducción, debo aclarar que la declaración que da título a esta nota pertenece a Juan Pablo Carrizo, ex arquero de River Plate, en el primer semestre de 2008 cuando el mal nivel del equipo y las fatídicas declaraciones de su compañero, Oscar Ahumada, post eliminación con San Lorenzo en Copa Libertadores, subían a tope la temperatura de los hinchas millonarios.

Pocas veces estas palabras salieron de boca de un jugador de fútbol, quien, el simpatizante cree, debería ser un eterno agradecido a la profesión con la cual todo hombre sueña y que le permite un destacado nivel económico. Esa tarde el portero sorprendió al decir en pleno final de campeonato que estaba con la mente puesta en irse a Lazio de Italia, sueño frustrado anteriormente por problemas de nacionalidad, y que finalmente lograría al final de la temporada Argentina.

Carrizo aseguró que nadie quiere decir la verdad, pero que hoy en día los jugadores ya no juegan por amor a la camiseta, sino por lo económico y por su propia proyección como profesional en el deporte.

De la misma manera hemos visto muchos casos evidentes por el llamativo y repentino bajón de nivel en importantes futbolistas, pero claro difícil recordar otro con tan amargamente sincera declaración. En su momento los mismísimos simpatizantes de la entidad de Nuñez fueron testigos de cómo un ídolo, José Marcelo Salas, jugaba a media máquina unos cuantos partidos en 1998, debido a la concreción de su pase a Lazio por 15 millones de dólares.

Casos a enumerar hay `para tirar al techo´, pero el más significativo hoy en día es el de Sergio Agüero. El "Kun" es el máximo ídolo actual del Atlético de Madrid, desde su primer gol el 17 de Septiembre de 2006 en San Mamés al Bilbao, este insaciable delantero ha convertido la intachable suma de 48 goles en 114 partidos. De hecho esta temporada, entre Liga y Champions, el ex Independiente aportó 13 dianas en 22 presentaciones. Un temible atacante, hábil y rápido al controlar el balón, gran regateador, e indomable dentro del área a la hora del encuentro con el gol.

Sin embargo con el correr de 2007/08, primero Javier Aguirre y ahora Abel Resino han decidido guardarlo en el banco por no encontrarlo en plenitud física o psicológica para ser inicial de importantes partidos. Por su parte el mexicano, destituido del cargo hace un mes, achacó parte de los males en el club a que Aguero había descuidado su forma física durante las vacaciones de Navidad, a causa de sus comidas excesivas, el poco ejercicio y alguna que otra salida nocturna por Madrid, según declaraciones al diario español "El Público". Pero al llegar Abel al cargo los problemas no cesaron. En el compromiso de la fecha anterior ante Sevilla en Andalucía, el director técnico lo hizo ingresar tan solo unos minutos vaticinando que "quien fue padre sabe que un profesional que ha sido hace 24 horas papá no está apto psicológicamente para ser de la partida". Tan sólo 3 días después el club del Manzanares jugó un partido letal ante el Porto por octavos de Champions League, y el flamante DT lo substituyó apenas iniciado el segundo tiempo porque "Agüero no le encontraba la vuelta a los centrales portugueses", según reflexionó al terminar el match. Acto siguiente al cambio, el jugador de 20 años se fue al vestuario a ducharse sin esperar el final del vital encuentro de cara al partido de vuelta.

Desde antes de iniciar la temporada se habló de que gigantes europeos tales como Manchester United, Juventus e Inter de Milán seguían de cerca los pasos del argentino. Sin embargo ninguna oferta se oficializó hasta que esta semana, abatido por la polémica, se filtró que "Kun" ya no está a gusto en el club colchonero.  Por otro lado, a fines de 2008 Agüero y Messi tuvieron un controvertido papel en la dura derrota ante Chile por eliminatorias, partido en el cual realizaron una actuación a dúo extrañamente errática e individualista (Diego Milito, compañero de ataque, quedó pintado dentro del campo de juego). No conformes, y lejos de admitir culpas, declararon no comprender a Basile, y la semana acabó con la renuncia del `coco´.

Diego Armando Maradona tomó los estribos de la selección nacional Argentina, y casualidad o causalidad, de la misma manera que Agüero se ha puesto al servicio sacrificado por la selección también ha bajado notoriamente el nivel en su club.

Maradona coquetea hace meses con José Mourinho y Massimo Moratti, director técnico y presidente interistas respectivamente. Este último mantuvo nuevos acercamientos para hacerse de los servicios del jugador en cuestión luego del receso de verano europeo, y todos estos acontecimientos han dividido casi al 50% a la afición rojiblanca en una encuesta realizada por el diario deportivo "Marca", en relación al disconformismo o apoyo a Sergio Aguero.

Con estas actitudes, relaciones, declaraciones y principalmente, actuaciones dentro del campo de juego, se abre un nuevo capítulo en la polémica. No será fácil aún dilucidar si los futbolistas adquieren el mismo cariño por su hinchada que el propio hincha por su ídolo, o si bien el profesional busca ante todo, como admitió Carrizo, el mejor pasar económico, de manera tal que los colores y el amor por la camiseta es algo que dejó de existir hace ya tiempo.  

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Comentarios "Ya no se juega por amor a la camiseta"


yo opino que para tener pasion hay que motivar a los futbolistas ,  que no solo el patear una pelota sea su meta a seguir , sino que tome una etica profesional no solo en lo futbolistico sino mas en lo personal, que sea leal al equipo  e hinchada con quien trabaja y  la cual siempre lo ha motivado ; que en su momento le dio la mano, jugandosela toda "como debe ser" y no movido por -quien me va a ver?, sera que si me ve este equipo me compra? etc    haa y apunte fuera : no siempre los tecnicos tienen la culpa!!
valeria valeria 24/03/2009 a las 07:20

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